Josep Maria Triginer, un político imprescindible
En política se utiliza a menudo la expresión “nadie es imprescindible”, y en una gran mayoría de ocasiones es una expresión acertada que, además, pone de relieve el carácter colectivo de un proyecto político. Pero toda regla tiene sus excepciones. Y una excepción incuestionable es la de Josep Maria Triginer que nos dejó ayer. Quienes tuvimos la oportunidad de colaborar con él, o simplemente conocerle, sentíamos de inmediato su autenticidad, su pasión política, su compromiso, imposibles de enmascarar tras una acendrada timidez. Al escribir apresuradamente su obituario corro el riesgo de dejarme cosas importantes en el tintero. Al fin y al cabo le conocí en 1978 y su militancia socialista se inició en 1962. Seguro que sus compañeros de clandestinidad con quienes compartió la ingente tarea de reconstruir las Juventudes y la Federación Socialista de Catalunya (PSOE) en aquellos difíciles momentos nos proporcionarían elementos cruciales de su carácter que le convirtieron en líder.