Estamos viviendo días muy difíciles. De repente nos ha tocado acostumbrarnos a vivir una situación hasta ahora desconocida. Son días que lo cambian todo. Días de angustia, de impotencia y de mucho trabajo para poder detener la propagación de un virus letal. El covid-19 nos ha puesto contra las cuerdas, pero también frente al espejo, y ha hecho aflorar las carencias de nuestro sistema, y también sus puntos fuertes. Se ha dicho mucho estos días, pero hay que insistir: gracias médicas y médicos, gracias enfermeras y enfermeros, gracias personal sanitario, de emergencias y de los servicios sociales. Gracias 'mossos', fuerzas de seguridad del Estado, policías locales, unidad militar de emergencias. Gracias profesionales de los medios de comunicación, y gracias trabajadores y trabajadoras de servicios básicos de la cadena alimentaria, los servicios de limpieza, y de los transportes.